Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Familia

¿Estoy somatizando?

Aquí sigo amigos, con mi angustia. Después de estrujarme la cabeza, mirar calendarios, comparar fechas y hacer muchas cábalas, he llegado a la conclusión de que la menstruación no me toca hasta mediados o finales de esta semana (si no me equivoco...). Así que, por ese lado, supongo que debería estar más tranquila y pensar que me estoy obsesionando porque hacía mucho que no cometía una locura y porque últimamente para mí cualquier cosa es motivo de estrés. Sin embargo, aunque eso sea lo que me dice la cabeza, el cuerpo y las sensaciones me dicen otra muy distinta. Vamos, me lanzan un mensaje en letras gigantes que va a hacer que me estalle la cabeza: ESTÁS EMBARAZADA!!! Los pechos se me han relajado un poco y ya parece que no están tan hinchados. Sin embargo han empezado otros síntomas extraños. Empezaré por el principio y de forma cronológica. El domingo día 19 de agosto me acosté con Juan como ya os conté. El martes comencé a sentir los pechos hinchados y los pezones muy muy duros y s...

Alivio vs. pena

Acaba de llegar mi amiga la roja. Seguro que sabéis a quien me refiero. Nada, mañana se lo diré a TS para que se quede tranquilo. O no. Mejor no se lo digo, que se moleste en preguntar si quiere. El caso es que, aunque en general es un alivio, no deja de darme pena. Seguro que pensáis que estoy loca. Lo sé. Pero lo cierto es que me apetece mucho ser madre. Sé que no es el momento: mi sueldo y mis gastos no me alcanzarían, mi horario laboral es de todo menos compatible con cualquier tipo de vida familiar y además, con mi madre a cientos de kilómetros de distancia y siendo madre soltera, no tendría ningún tipo de ayuda. Sin embargo, aún así quiero ser madre. Y lo quiero ya. O bueno, ya no, pero sí pronto. En unos meses cumpliré 28 años, la edad tope que me había puesto hace diez para engendrar un hijo. Promesa que ya no cumpliré por lo que se ve. Y es lo mejor, es mejor esperar. Pero no más allá de los 30. Hay gente a la que le parece una estupidez. A mi amiga Fanny, por ejemplo. Ella di...

Adicta a mi vida

Esto de estar a 2.000 kilómetros de distancia, de nuevo en esta sobria y señorial ciudad, me está haciendo sentir de un modo muy extraño. Ya sólo quedan un par de días para volver. El próximo viernes estaré aterrizando en mi adorada ciudad con mar. Sin embargo, tengo la extraña (y quizás estúpida) sensación de que a mi vuelta tampoco va a ser nada como antes... Es una tontería pensar así, cuando tan sólo habré estado fuera dos semanas. Pero, me siento tan ridícula. No sé por qué me ha invadido este sentimiento de ridiculez absoluta, pero lo cierto es que así me siento: ridícula. El hecho de no haber desconectado casi ningún día del trabajo, de haber llamado continuamente o de haberme conectado por el skype con la oficina cada dos por tres, me hace sentir ahora como una idiota. No puedo quitarme de la cabeza la idea de que deben haberse dado cuenta de que no tengo más vida que esas cuatro paredes, de que todo mi mundo gira alrededor de mi trabajo, mis compañeros de trabajo, los amigos y...