Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como ¿amor?

7 años, 8 meses y 5 días... 

2.805 días lejos de estas líneas. Y tantas historias sin contar. Tanta gente de menos y tanta de más... Tanto amor y tanto dolor...  Hoy soy 7 años, ocho meses y cinco días más vieja, pero no sé si más sabia. Es curioso regresar a este diario público para reencontrarme con el camino que abandoné hace tanto y decidir empezar de nuevo a recorrerlo, asumiendo su lapsus e incorporando a él todo lo que ese lapsus ha traído consigo, dejado en mí, mudado de mí y arrebatado de mí. Demasiadas cosas quizás para un primer post, demasiadas para un regresar... Si es que regreso y no solo paso por aquí... Dejemos de momento esbozado tan solo un pequeño balance de pérdidas y ganancias de estos 2.805 días: He ganado un marido  Con él gané una hija que, aunque no parí, duele como propia y, en eso, no siempre estoy segura de ganar o perder  Perdí a un padre al que daba por perdido tras tan solo un mes desde que le había recuperado  Gané dos hermanos que me habían tenido ausent...

Un sueño

Hace unos días tuve un extraño sueño. Es la segunda vez en mi vida que sueño algo así. Soñé que estaba interna y profundamente enamorada de un hombre al que conocía en mi sueño, pero al cual no conozco en la vida real. La sensación era tan fuerte, tan invasiva, tan real, que aún no puedo creer que fuera un sueño. Como digo, es la segunda vez en mi vida que me ocurre. La primera fue hace unos diez años, el verano antes de marcharme de mi tierra para siempre. Nunca he vuelto a vivir allí. En aquel entonces el sueño se desarrollaba en una especie de secta. Estaba en algo como un templo sagrado, con varias plantas que bajaban escalonadas hacia un pequeño valle en el que se agolpaba mucha gente vistiendo unas túnicas naranjas. Yo estaba allí, en aquel valle y junto a mí había un chico joven, más o menos de mi edad. Tenía una cara muy bonita, muy lisa, muy agradable, y el pelo corto y negro. No recuerdo mucho los detalles pero sí las sensaciones. Primero, la sensación de pánico por el luga...

Lo que soy

"Ser adulto consiste en saber quién eres y en tener el valor de ser esa persona". Gran frase, ¿verdad? La acabo de escuchar en una serie. No sé si os he dicho que soy fanática de las series de televisión, aunque nunca las veo en televisión, sólo por Internet. Hoy he descubierto una: Being Erica y, la verdad, ha sido toda una revelación. Podría decirse que es como un libro de autoayuda, escrito especialmente para mí y traducido a serie... El caso es que hoy ha sido un día intenso. ¿Leísteis mi última entrada? Sí, ésa en la que me preguntaba si iniciar una vida sin amor pero con comprensión y cariño con mi mejor amigo era una opción. Pues creo que encontré la respuesta yo sola: No. No es una opción. Y no lo es, no porque no pueda ser una buena opción para otras personas. No lo es porque no es una buena opción para mí. Porque yo no soy así. Yo no estoy hecha para una relación sin amor. Y sí, es cierto que ya no soy la niña de 20 años ingenua que cree en el amor a primera vista ...

¿Es una opción?

¿Es Richard una opción? Sí, Richard, mi mejor amigo... El que me ha aguantado tantas y tantas veces mis lloros, mis cambios de humor, mis cambios de vida... ¿Es una opción plantearse una relación con tu mejor amigo? ¿Lo es aún sabiendo que no le amas ni le vas a amar nunca? Dios, no lo sé... El caso es que me he acostado con él. Lo llevo haciendo unas semanas. Y funcionamos medianamente bien en la cama, no hay quejas en ese sentido. No será nunca como era estar en los brazos de Juan, ni por supuesto se acercará siquiera de lejos a lo que era sentirme en los brazos de Alberto... Pero, ¿realmente volveré a sentirme así con alguien? Esta semana, que la he pasado en el pueblo, en mi pueblo, ese que está lleno de recuerdos y de fantasmas, he estado pensando en Alberto, en cómo era cuando me enamoré de él y en cómo soy hoy en día... Y he cambiado tanto desde entonces... Ya hace diez años que le conocí y me enamoré de él... Por aquel entonces yo era una romántica sin remedio, dispuesta a mori...

Decisión y contra-decisión

¿Qué es lo que pasa conmigo? ¿Soy tonta? ¿No escarmiento? ¿O es que soy masoquista? Sí, he vuelto a acostarme con Juan. Pero no ha sido una simple recaída y ya está... No hemos dejado de acostarnos desde que lo dejamos. Cada vez que viene a la ciudad hay una buena excusa para vernos... Tomamos algo y... Y si le digo que no, si alguna vez cojo fuerzas y le digo que no, me llama cuando acaba la juerga con sus amigos, a eso de las seis de la madrugada, y yo, no es que no le diga que no, es que ni siquiera le dejo preguntar y ya le estoy abriendo la puerta y (como dice mi amigo Richard) las piernas... La semana pasada intenté plantarme. Soy muy valiente y muy sensata yo hablando por teléfono. Estaba enfadada porque el domingo pasado habíamos quedado, porque tenía que darme unos papeles para el abogado del sindicato y no apareció. Entonces me dijo que no había quedado conmigo porque me veía muy insistente y que tiene miedo de que yo piense que vamos a volver. Entré en cólera. No le dije nad...

Nueve años

Los fantasmas, la telepatía, los presentimientos, el amor a primera vista... Son esas cosas en las que la mayoría de la gente dice no creer, incluida yo. Yo misma niego la mayor al hablar de todos estos extraños fenómenos con desconocidos. Lo hago a pesar de tener la absoluta constancia de que son reales... Hoy hace nueve años que descubrí uno de ellos: el flechazo, el amor a primera vista. Hoy hace nueve años que se abrió ante mí aquella puerta blanca con el pomo dorado y surgió detrás de ella aquella sonrisa brillante, aquellos ojos hipnóticos, aquella luz que lo inundó todo... Hoy hace nueve años que sentí que me daba un vuelco el corazón... Nueve años desde que le miré a los ojos y le dije "me quedo", sin haber siquiera mirado a mi alrededor para saber dónde y con quién me estaba quedando... No sé por qué me he acordado de que hoy hace nueve años que conocí a Alberto... No suelo recordar esta fecha... Suelo acordarme del día de su cumpleaños y también del día de su muerte...

29

Dentro de exactamente ocho días dejaré de ser joven... Al menos eso dicen los del banco, que me retiran la tarjeta joven, la cuenta joven y creo que se disponen a hacerme pagar todos los intereses que, según ellos, debo haberme ahorrado estos años. Y, sabéis qué, aunque me cueste reconocerlo (porque yo siempre voy por ahí de "no me quiero casar" y de "los hombres van y vienen"), lo cierto es que nunca pensé que llegaría sola a los 29 años. O miento. Sí, lo pensé, lo pensé mil veces, pero como uno de esos pensamientos que una tiene en momentos de baja autoestima y cree que jamás va a encontrar a la persona adecuada. Hoy el pensamiento cobra vida, ya que, a no ser que mi príncipe azul (o violeta, o gris, lo mismo me da ya) aparezca a la vuelta de la esquina en menos de una semana, el próximo día 15 se confirmará el mal presagio... No sé si decir que eso me asusta... La verdad es que es una tontería absoluta, el amor llega cuando llega, si es que llega... Creo... Pero,...

Peor que quinceañera...

Sí. Seguramente sigo siendo una quinceañera, como me han comentado por ahí. De no ser así, no volvería continuamente a aferrarme a aquellos mismos pensamientos que me obsesionaban cuando tenía esa edad: la cuchilla brillante en la muñeca, un tajo firme y largo y adiós al sufrimiento. Sin embargo ya no tengo la misma impulsividad de entonces para hacerlo. Sin embargo me paro a pensar en lo que pensarán de mí todos los que me conocen por mi profesión y todo lo que se diría de mí si lo hiciera, y me pregunto por qué no acabaría la faena cuando tuve la oportunidad de hacerlo sin ser nadie para nadie... Trastorno de personalidad mixto con tendencias autolíticas... Esa soy yo según el único diagnóstico coherente que me han hecho en la vida. Pero sin tecnicismos, lo que soy es una mujer absolutamente sola en el mundo, sin un sólo lazo de amor real con este mundo, sin nada firme a lo que agarrarme. Quizás por eso, en el fondo de mí misma quería estar embarazada. A pesar de las dificultades, de...

¿Estoy somatizando?

Aquí sigo amigos, con mi angustia. Después de estrujarme la cabeza, mirar calendarios, comparar fechas y hacer muchas cábalas, he llegado a la conclusión de que la menstruación no me toca hasta mediados o finales de esta semana (si no me equivoco...). Así que, por ese lado, supongo que debería estar más tranquila y pensar que me estoy obsesionando porque hacía mucho que no cometía una locura y porque últimamente para mí cualquier cosa es motivo de estrés. Sin embargo, aunque eso sea lo que me dice la cabeza, el cuerpo y las sensaciones me dicen otra muy distinta. Vamos, me lanzan un mensaje en letras gigantes que va a hacer que me estalle la cabeza: ESTÁS EMBARAZADA!!! Los pechos se me han relajado un poco y ya parece que no están tan hinchados. Sin embargo han empezado otros síntomas extraños. Empezaré por el principio y de forma cronológica. El domingo día 19 de agosto me acosté con Juan como ya os conté. El martes comencé a sentir los pechos hinchados y los pezones muy muy duros y s...

La incertidumbre...

¿Síntomas de embarazo? Aumento de tamaño mamario - Sí. Y me duelen los pezones cuando me rozo con algo. Cansancio y sueño - Sí. Aunque también es verdad que duermo poco... Pequeño sangrado vaginal - No, eso no. Náuseas y vómitos - No. Pero yo rara vez he vomitado en mi vida... Mayor percepción de olores - Uff, sí. Y tanto... Los últimos días cuando he llegado a la oficina he tenido que cerrar la ventana porque el olor de la comida de los vecinos (que siempre se nota en ese zulo que tengo por oficina) me estaba provocando un asco increíble. Cuando lo comenté, los compañeros me miraron con cara de loca... Apetencia o repulsión de ciertos alimentos - Sí. Sobre todo repulsión. Casi todo lo que me ofrecen o veo para comer, me da asco... Disminución de la tensión arterial - Creo que sí. Cuando se me baja la tensión suelo ver puntitos de colores por todos lados y ya me ha pasado dos veces esta semana. Mareos y desmayos - Sí, dos o tres veces al día me mareo. Desmayos no. Aumento de la ...

Se busca

Se busca hombre de entre 29 y 35 años, no demasiado alto ni demasiado bajo, preferiblemente moreno, agraciado, ni muy gordo ni muy flaco, preferiblemente fibroso, inteligente, con estudios superiores terminados, al que le guste extremadamente el sexo pero sepa ser fiel, que ame la cocina, que le guste limpiar, que no le moleste que su pareja no lo haga, que le gusten los animales, especialmente los gatos, que no tenga pareja y que no tenga miedo a tenerla, para mantener relación estable con una pelirroja, pecosa, bajita, de complexión normal, desastre en el hogar, adicta al trabajo, con estudios superiores y alto nivel de inglés, extremadamente buena en la cama (aunque esté mal decirlo), que adora los gatos y no podría vivir sin el shushi. ¿Algún candidato? Así me va, ¿verdad? jajaja Saludos amigos.

Opción 3. Error.

Me muero de ganas de llorar... Aquí estoy, en el trabajo, intentando hacer cosas decentes, intentando concentrarme y dejar escondida en la memoria la noche pasada... Pero no puedo. Me siento tan poca cosa. Me siento tan sola, tan decepcionada... Sí, Juan estuvo anoche en casa. Vino, supuestemente, a traerme mis cosas (aunque, casualmente, se olvidó de las llaves). Trajo cervezas y patatas... No debí aceptar tomar unas cevezas con él, ni ver series como solíamos hacer. Sabía cómo podía acabar la cosa y no me equivoqué. Pero soy tan ingenua, tan imbécil, que cuando la cosa empezó a ponerse tierna estaba convencida de que si él seguía adelante es porque sí está enamorado de mí. Había tres opciones: 1. Que parara, porque no está enamorado de mí y según dice no quiere hacerme daño. 2. Que siguiera y nos diéramos una segunda oportunidad. 3. Que siguiera y al acabar dijera "esto ha sido un error". La última es la que veía menos probable. No le creía capaz de algo así. Sin embargo, f...

Y me envenenan los besos que voy dando...

Y me envenenan los besos que voy dando y sin embargo cuando duermo sin ti, contigo sueño... Es lo que escucho en este momento. A mister Joaquín perdido en el pañuelo de amargura que empaña sin buscarlo tu hermosura... Y vuelve la guerra fría, y el suelo de tu boca al purgatorio... ¿Y sabéis qué? Que al oirlo no pienso en Juan... Aunque no olvide sus labios carnosos, sus besos tiernos o su forma apasionada de hacerme el amor, a quien recuerdo siempre, por y por siempre, con y sin dolor, a quien no me nace reprocharle nada a pesar de mucho... es a Alberto. Y mi pregunta, la de siempre: ¿he querido realmente después de él? ¿Querré a alguien algún día? Quizás debería parar. Quizás debería dejarlo al fin y aceptar que por mucho que lo intente, por mucho que pueda llegar a querer con cierta intensidad, el único hombre, la única alma válida para mí, murió empotrado en un camión y estará esperándome al otro lado cuando el tiempo decida que debe dejar de contar para mí. Quizás así sea más facil...

A perro flaco... Juan me ha dejado...

Tengo un seguidor por aquí por el blog que me lee habitualmente y que además me da muy buenos consejos en sus comentarios (muchas gracias, por cierto). Se hace llamar a sí mismo El amor era esto . Es un nombre que hoy me sugiere muchas cosas. Y, sobre todo, me sugiere una conclusión: el amor no era esto en mi caso. Sí. Juan me ha dejado. Al final mis defectos han podido para él más que mis virtudes. Supongo que es bastante esta premisa para entender que, efectivamente, el amor no era esto, al menos para él, y probablemente tampoco para mí. Soy un desastre. Sí. Un desastre en la casa y un desastre en muchas de mis acciones que vienen condicionadas más por mi impulsividad que por la reflexión. Y esos son graves defectos que hay que corregir. Lo sé y lo intento. De verdad que lo intento cada día. Con mayor o con menor éxito, pero lo intento. Y he conseguido avanzar en muchas cosas. Cosas que al igual a la mayoría de la gente le cuesta ver, porque hay que saber de dónde se ha partido para ...

Perdida

Sí, así me siento. Perdida. Y no sólo porque esté enganchada a la serie que ahora retrasmite Cuatro, que también. Me siento perdida y, como le decía el otro día a Juan, me siento estancada. Ésa es la palabra. Siento que todo en mi vida está en un stand by que no sé cuanto tiempo durará. El trabajo -el mayor de mis tormentos- pende de un fino hilo y me siento como una acróbata andando por una cuerda floja que se tambaléa sin parar. De momento estoy de baja. Baja por estrés. Nunca había cogido una de estas famosas bajas que, valga la redundancia, tan mala fama tienen. Pero creo que no me ha quedado otra opción. Las relaciones con mi jefe han llegado a un punto de no retorno. No nos soportamos: es un hecho. Yo no aguanto su absoluta incompetencia, su cara dura, su vagancia y, mucho menos, su prepotencia y sus malos modos heredados de un padre militar. "Es una orden", "aquí mando yo", "tú te callas la boca y haces lo que yo diga", "las cosas se harán com...

Seis meses y cuatro días

¿He vuelto? Sí, puede que haya vuelto. Llevo tanto sin escribir por aquí que dudo mucho que todavía haya gente que entre a leerme. Pero bueno, me apeteció volver a escribir. ¿Por qué he vuelto? Pues la verdad, entré para mirar la fecha del primer día que me acosté con Juan. Y la encontré: escribí sobre ello la mañana de 4 de julio (día del cumpleaños de mi madre), por lo tanto fue el día 3 de julio. O no, en realidad fue el 4 de julio, puesto que fue de madrugada. Sí, me quedaré con el 4 de julio que me será una fecha fácil de recordar. Lo habéis intuido, ¿verdad? ¡Sííí! ¡Seguimos juntos! Y según mis cálculos, poniendo el primer polvo como fecha de arranque, hoy llevamos seis meses y cuatro días. ¿Quién lo hubiera dicho? Han sido muy duros estos meses que llevo sin contaros qué está siendo de mi vida. Cuando dejé de escribir acababa de dejar mi trabajo, tras varios meses sin cobrar, y estaba a punto de empezar en un nuevo proyecto. Pues desde entonces todo a ido a peor. Todo, excepto J...

Cumpleaños

Mañana de cumpleaños. ¿Qué he hecho? Levantarme a toda prisa detrás de Juan. Preparar dos tazas de café. Poner al fuego unos macarrones para que se los llevara en un tapper. Desayunar con él… Parecemos una pareja y todo. Sin embargo, no lo somos. Sigue dejándome claro que yo no soy la mujer de su vida. Que no soy lo que busca. Y yo simplemente me aguanto y me conformo con tenerle al menos de momento. Anoche dormí fatal. Probablemente porque me fui a la cama cabreada después de que Juan reconociera que le gusta Nora. ¡Le gusta Nora! Siempre ha hablado bastante mal de ella, de su prepotencia, de su extrema independencia… Ahora me doy cuenta, era despecho. Dice que “Nora no es una opción”, pero yo sé que, si no lo es, es porque ella no quiere. Estoy empezando a cansarme de que me destroce la autoestima, de sentir que no soy suficiente para él. Me recuerda Alberto. O peor, incluso. No es sano que me levante así el día de mi cumpleaños, mirándome con lupa en el espejo y acongoján...

Algo temporal

Hay momentos en la vida de toda persona en los que no queda más remedio que conformarse con lo que hay. Un trabajo temporal, una casa temporal, una ciudad temporal, ¿un amor temporal? Hoy leí en un blog literario un texto que habla de ello. Amor temporal , y no pareció tan malo. Puede parecer una tontería, lo sé. Pero ¿qué más da? Sí, lo he aceptado. Al igual piensan que estoy loca, pero lo he aceptado. Ayer bajé a tomar un café con Juan justo antes de terminar el trabajo. Y estuvimos hablando. Y llorando. Le expliqué que necesito a alguien que me quiera, que necesito sentirme querida. Algo que no necesitaba hasta no hace demasiado tiempo, pero que de repente se ha convertido en una necesidad. Él me explicó que me quiere, que me quiere con ese cariño que se le tiene a las personas que son especiales para nosotros, pero no con ése otro que se necesita para hablar de amor. Me explicó que difruta de los momentos conmigo, que no quiere renunciar a ellos. Pero que no puede prometerme amor. ...

¿Qué hay de malo en mí?

Está empezando a costarme escribir este blog. Es extraño. Supongo que se debe a tener demasiadas cosas en la cabeza. A que cuando las cosas van mal no apetece hablar sobre ellas porque nos hieren aún más y a que cuando, dentro de lo mal, empiezan a ir bien, no queremos hablar sobre ello por si lo gafamos. No sé, es una teoría tan sólo. Así han ido. Mal y bien y mal otra vez. He tenido unos cuantos días radiantes. ¡Qué difícil es hablar en este instante de días radiantes! Pero, sí, los hubo. Justo después de decir que me iba de la empresa me inundó una paz radiante que se desprendía por cada poro de mi piel. No sé bien por qué. Supongo que por la paz que da haber tomado una decisión, por dolorosa que ésta sea. Sí, también era por él, porque estaba él, Juan. ¿Cómo he podido enamorarme de él de esta manera? Lo vi venir, pero resultaba tan inverosimil que pudiera pasar que me relajé y acabó pasando. Quizás deseaba que pasara. Lo necesitaba. Hemos tenido unos días maravillosos. Llamadas, mi...

Lo de siempre...

[15:17:37] Judi dice:si consigo entradas para el concierto tu quieres venir? [15:17:13] Juan dice:no lo sé lo siento [15:17:22] Juan dice:no es por ser borde es que no lo sé [15:17:37] Judi dice:bueno, yo he pedido dos [15:17:51] Judi dice:si me las consiguen te aviso y si quieres venir bien y si no se lo digo a Fanny [15:17:58] Juan dice:oks [15:18:00] Juan dice:gracias [15:18:18] Judi dice:nada [15:18:55] Judi dice:una pregunta Juan... ummm... estoy siendo muy... no sé... pesada o algo... ? [15:52:41] Judi dice:ok... el silencio es suficiente respuesta..... [15:53:08] Juan dice:perdona es que estaba en plena inspiración y se me pasó la pregunta [19:14:19] Judi dice:sí, pero al final no contestaste......... :S [19:32:59] Juan dice:Judi, esto lo quiero hablar contigo... pero no quiero a que te acostumbres mucho a mí [19:33:15] Judi dice:lo venía viendo [19:33:17] Judi dice:tranquilo [19:33:20] Judi dice:lo intento Pero, no, no lo entiedo... Y ya empiezo a estar harta de esto... ¿Sabéis...