2.805 días lejos de estas líneas. Y tantas historias sin contar. Tanta gente de menos y tanta de más... Tanto amor y tanto dolor... Hoy soy 7 años, ocho meses y cinco días más vieja, pero no sé si más sabia. Es curioso regresar a este diario público para reencontrarme con el camino que abandoné hace tanto y decidir empezar de nuevo a recorrerlo, asumiendo su lapsus e incorporando a él todo lo que ese lapsus ha traído consigo, dejado en mí, mudado de mí y arrebatado de mí. Demasiadas cosas quizás para un primer post, demasiadas para un regresar... Si es que regreso y no solo paso por aquí... Dejemos de momento esbozado tan solo un pequeño balance de pérdidas y ganancias de estos 2.805 días: He ganado un marido Con él gané una hija que, aunque no parí, duele como propia y, en eso, no siempre estoy segura de ganar o perder Perdí a un padre al que daba por perdido tras tan solo un mes desde que le había recuperado Gané dos hermanos que me habían tenido ausent...
Hubo un tiempo en el que escribir era un juego, otro en el que fue terapia, muchos otros en los que era obligación... Hoy deseo que sea simplemente placer.