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Mostrando las entradas etiquetadas como Frustración

Oportunidad perdida...

Un tópico: Crisis = Oportunidad. Seguro que más de uno ha oído esto alguna vez. Quizás sea el momento de que me lo aplique, ¿no? Lo cierto es que no sé cómo. Me lo propongo a diario, lo de tomarme esta crisis vital como una oportunidad de cambiar profundamente aquellas cosas que necesito cambiar en mi vida. Lo consigo un día, dos, una semana. Pero luego... Vuelvo a esta apatía. Hoy me ha tocado trabajar desde casa, pero he tenido tiempo suficiente para levantarme del sofá y de la silla para ponerme a hacer algo... Tender la ropa, poner lavadoras, pasar la aspiradora, limpiar el baño... No lo he hecho. No he hecho nada... Y ahora siento esa culpabilidad en el estómago que me recuerda por qué es tan difícil que alguien me soporte... Pero aún así sigo aquí tirada. Podría estar haciendo algo, al menos la comida para mañana. Sin embargo sigo atrapada en el Facebook, en Series Yonkis, en mirar noticias en los periódicos... En cualquier cosa menos en levantarme y tomar esta oportunidad de cam...

Peor que quinceañera...

Sí. Seguramente sigo siendo una quinceañera, como me han comentado por ahí. De no ser así, no volvería continuamente a aferrarme a aquellos mismos pensamientos que me obsesionaban cuando tenía esa edad: la cuchilla brillante en la muñeca, un tajo firme y largo y adiós al sufrimiento. Sin embargo ya no tengo la misma impulsividad de entonces para hacerlo. Sin embargo me paro a pensar en lo que pensarán de mí todos los que me conocen por mi profesión y todo lo que se diría de mí si lo hiciera, y me pregunto por qué no acabaría la faena cuando tuve la oportunidad de hacerlo sin ser nadie para nadie... Trastorno de personalidad mixto con tendencias autolíticas... Esa soy yo según el único diagnóstico coherente que me han hecho en la vida. Pero sin tecnicismos, lo que soy es una mujer absolutamente sola en el mundo, sin un sólo lazo de amor real con este mundo, sin nada firme a lo que agarrarme. Quizás por eso, en el fondo de mí misma quería estar embarazada. A pesar de las dificultades, de...

Santa noche pagana

Aquí estoy, con mi botella de ron, mi cocacola, mi hielo... Lista para una de las noches que más especiales he sentido en mi vida: La noche de San Juan, la noche de las brujas... Las brujas como yo... Es una broma que me gusta creerme. Eso de que soy un poco bruja, porque a veces siento el destino, porque a veces sé las cosas que van a pasar antes de que pasen... Eso sí, siempre he sido una bruja tonta incapaz de creerse sus propias predicciones y que no logra anticiparse a los acontecimientos como tales poderes me permitirían... Supongo que no soy muy buena bruja. Eso sí, esta noche haré mi aquelarre. Aunque sea prácticamente en solitario. Es curioso. Hace un año por estas fechas estaba a unos miles de kilómetros de aquí, en esa señorial ciudad que quiero y odio por igual. Por entonces, a esta hora, mi teléfono no paraba de sonar. Todos mis amigos me llamaban para decirme que me echaban de menos, que estaban en la playa quemando hogueras de San Juan, cantando, bebiendo, comiendo... Y ...

Opción 3. Error.

Me muero de ganas de llorar... Aquí estoy, en el trabajo, intentando hacer cosas decentes, intentando concentrarme y dejar escondida en la memoria la noche pasada... Pero no puedo. Me siento tan poca cosa. Me siento tan sola, tan decepcionada... Sí, Juan estuvo anoche en casa. Vino, supuestemente, a traerme mis cosas (aunque, casualmente, se olvidó de las llaves). Trajo cervezas y patatas... No debí aceptar tomar unas cevezas con él, ni ver series como solíamos hacer. Sabía cómo podía acabar la cosa y no me equivoqué. Pero soy tan ingenua, tan imbécil, que cuando la cosa empezó a ponerse tierna estaba convencida de que si él seguía adelante es porque sí está enamorado de mí. Había tres opciones: 1. Que parara, porque no está enamorado de mí y según dice no quiere hacerme daño. 2. Que siguiera y nos diéramos una segunda oportunidad. 3. Que siguiera y al acabar dijera "esto ha sido un error". La última es la que veía menos probable. No le creía capaz de algo así. Sin embargo, f...

¿Qué hay de malo en mí?

Está empezando a costarme escribir este blog. Es extraño. Supongo que se debe a tener demasiadas cosas en la cabeza. A que cuando las cosas van mal no apetece hablar sobre ellas porque nos hieren aún más y a que cuando, dentro de lo mal, empiezan a ir bien, no queremos hablar sobre ello por si lo gafamos. No sé, es una teoría tan sólo. Así han ido. Mal y bien y mal otra vez. He tenido unos cuantos días radiantes. ¡Qué difícil es hablar en este instante de días radiantes! Pero, sí, los hubo. Justo después de decir que me iba de la empresa me inundó una paz radiante que se desprendía por cada poro de mi piel. No sé bien por qué. Supongo que por la paz que da haber tomado una decisión, por dolorosa que ésta sea. Sí, también era por él, porque estaba él, Juan. ¿Cómo he podido enamorarme de él de esta manera? Lo vi venir, pero resultaba tan inverosimil que pudiera pasar que me relajé y acabó pasando. Quizás deseaba que pasara. Lo necesitaba. Hemos tenido unos días maravillosos. Llamadas, mi...

Tic tac

Lo sabía... Sabía que no había mucho tiempo. Hoy llegó la oferta. Hace a penas una hora. Acabo de salir del despacho del director y aún tengo los ojos encharcados en lágrimas. Me voy. Ya está dicho. Pero cómo duele... Cómo duele...

Lo de siempre...

[15:17:37] Judi dice:si consigo entradas para el concierto tu quieres venir? [15:17:13] Juan dice:no lo sé lo siento [15:17:22] Juan dice:no es por ser borde es que no lo sé [15:17:37] Judi dice:bueno, yo he pedido dos [15:17:51] Judi dice:si me las consiguen te aviso y si quieres venir bien y si no se lo digo a Fanny [15:17:58] Juan dice:oks [15:18:00] Juan dice:gracias [15:18:18] Judi dice:nada [15:18:55] Judi dice:una pregunta Juan... ummm... estoy siendo muy... no sé... pesada o algo... ? [15:52:41] Judi dice:ok... el silencio es suficiente respuesta..... [15:53:08] Juan dice:perdona es que estaba en plena inspiración y se me pasó la pregunta [19:14:19] Judi dice:sí, pero al final no contestaste......... :S [19:32:59] Juan dice:Judi, esto lo quiero hablar contigo... pero no quiero a que te acostumbres mucho a mí [19:33:15] Judi dice:lo venía viendo [19:33:17] Judi dice:tranquilo [19:33:20] Judi dice:lo intento Pero, no, no lo entiedo... Y ya empiezo a estar harta de esto... ¿Sabéis...

La señal

No sé si el destino existe, ni si existen las señales o los avisos del destino. Pero si existen lo de esta noche, sin duda, lo ha sido. Una señal enorme con luces de neón que reza en grande un mensaje muy claro: PARA. Primero, la romería, y aquel sentimiento de inferioridad, de verme en un lugar en el que no pinto nada y en el que no me apetece estar, con la única cosa en la cabeza de: “en cuanto esto acabe llamo a TS”. Luego su indiferencia al teléfono. Luego, el sentimiento de soledad y de “¿qué hago yo aquí?”. Y cogí el coche, con todo lo que había bebido, y me volví a la ciudad. Pero, en vez de irme a casa a dormir y olvidar, que es siempre la mejor terapia, decidí salir. Y decidí hacerlo con Eusebio y su mujer. Y ya sabía desde que iba saliendo que iba a volver a caer en el desastre. Y lo hice. Me tomé la primera raya de coca. Y ya sabía que esta vez no iba a ser como las caídas anteriores. Lo sabía y aún así no paré. Sabía que esta vez no iba a ser una y me olvidar...

Cadena a los impulsos

TS volvió a llamar anoche. A las cinco de la mañana. Juan estaba en la cama. Llegó cansado y le dije que se acostara a dormir, que casi no lo había hecho. Mientras, yo me había quedado escribiendo un rato. Entonces escuché una perdida en el móvil. Era él. Le llamé. Me dijo que acababa de llegar a casa, que qué hacía aún despierta y empezó a zorronear como suele. "¿Qué quieres, que vaya?". "¿Te apetece?". "Qué cabrón eres". "¿Por qué?". "¿Todavía lo preguntas?". "Tienes razón, olvídalo, lo siento". "¿A ti te apetece?". "La verdad es que sí". "Hoy no puede ser". "¿No puede ser?". "No, hoy no". "¿Y por qué hoy en concreto?". "Tengo visita". "Ay, dios, vale, lo siento". "No, no pasa nada. Es Fanny. Está dormida", mentí. Y no, no sé por qué mentí. "¿Entonces ya no te veo antes de que te vayas?". "Quedamos en que te llamaba cuand...

Volar

[17:11:44] TS:te sonó el teléfono [17:12:03] YO:gracias Ésa ha sido, prácticamente, toda nuestra conversación hoy. Ya se ha ido. De compras, dijo. Yo tuve que ir a casa porque, al fin, me traían mi nueva cama y cuando volví ya no estaba. Le mandé un mensaje. "Volaste". "Cual ave fénix", me respondió. "Ese no vuela, solo renace. Qué haces hoy? Supongo cual será tu respuesta, pero por si suena la flauta... hace una cerveza luego?", contesté yo. "He quedado con Nora cuando salga para tomar una cerveza. Luego no sé que haré, no lo he pensado". "Con Nora... pues nada, pasadlo bien". No sé por qué me sigo humillando de este modo. A partir del segundo mensaje todo sobró. Como han sobrado tantas otras cosas desde que esta historia comenzó. ¡Qué ganas tengo de irme de vacaciones! Una semana, sólo una semana para que sea yo la que vuele de una vez por todas de esta oficina, de esta ciudad y de todo lo que ambas cosas significan. Necesito descansa...

Fin de la historia

Hoy ha sido el cumpleaños de TS. Me tiré toda la mañana organizando a toda la oficina para prepararle una sorpresa. Pusieron dinero casi todos. En el Corte Inglés le compré un bolso de hombre, de cuero negro, un paquete de dos dvds y un cd de Fito y Los Fitipalidis con Andrés Calamaro y el libro 'La importancia de llamarse Ernesto' de Óscar Wilde (por eso de que siempre le digo que parece Óscar Wilde hablando). También le compré una tarta. De fresa, porque es el encargado de traer fresas de su pueblo a toda la oficina. Y le hicimos un cartel con dedicatorias de todos. Las de las chicas bastante subidas de tono, la verdad. Luego, comentándolo por el Skype... [19:13:39] TS:son un halago los comentarios, la verdad [19:14:00] YO:es que estás mu weno..... jajajajaa [19:14:06] YO:con tanta fresa que me comes [19:14:32] TS:me voy a acabar sonrojando! [19:14:37] YO:imposible [19:14:40] YO:estas todo quemado [19:18:42] YO:por cierto, que estás muy guapo coloraito del sol [19:18:44] YO:a...

"¿A qué se debe esta llamada?"

"¿A qué se debe esta llamada?". Éso es lo que yo me pregunto. Para qué le llamé. No sé. Fue un impulso. Me sentía sola en casa. Me siento sola en casa, de hecho. Llevaba un rato planteándome si salir o no esta noche, a pesar de que, supuestamente había quedado para salir con Fanjul, Nora, Miriam y el resto de compañeros. Digo supuestamente porque pasadas las doce de la noche, dudo mucho que se acuerden de que habían quedado en llamarme cuando acabaran los temas de fin de semana. Total, que le llamé. Cuando fui a darme cuenta estaba dando señal el móvil. Lo cogió. Dudaba de que lo hiciera estando como está a varios cientos de kilómetros con sus amigos. "¿Qué haces?". "Aquí en casa, decidiendo si salir o no, y tú, ¿qué tal el vuelo?". "Bien, acabamos de llegar y estamos en el apartamento de Charly que vamos a salir ahora a cenar algo". "Aum, qué guay, pues yo no sé, me está entrando sueño". "¿Y a qué se debe esta llamada?". Tuve...

Decepcionada

Me voy. Gracias al cielo que me voy. Necesito irme. Lo cierto es que todo esto ha ocurrido en el mejor momento posible. ¡Qué duro sería tener que ir a trabajar mañana después de todo lo ocurrido este fin de semana! ¡Cómo ha conseguido decepcionarme! ¿Qué le costaba tomarse un café conmigo ayer? ¿Qué le costaba llamarme para tener una charla o llevarme hoy al aeropuerto? No. Él ha preferido esconderse, huir de cualquier conversación que pueda poner en el brete a su conciencia. Ha preferido poner en peligro nuestra amistad. Ahora me voy y así van a quedar las cosas, con este mal sabor de boca. Y sé que a mi vuelta ya nada volverá a ser lo mismo. Porque yo ya no puedo aceptar que sea lo mismo. Todo podía haber quedado en una pequeña decepción fruto de mi inconsciencia o de mi vulnerabilidad. Podía haber quedado en que la culpa es mía por enamorarme a destiempo de quien no debo, a pesar de haber tenido claro desde el principio su posición y su postura. Habría quedado así si ayer cuando le ...

Un poco de enfado, por favor

No me concentro. Estoy en la oficina, intentando terminar los temas de fin de semana. Y no me concentro. No se me va de la cabeza. Él, ella... Al conectar el ordenador del trabajo he visto que me contestó por el gtalk al sms que le mandé al móvil. Yo le decía "te desconectaste, ¿qué pasó? ¿se despertó". Su respuesta: "no, sonó el teléfono, pero estaba en la cama". ¿Estaba o está? ¿Estarán aún juntos? ¿Y qué más me da? ¿Por qué me planteo estas cuestiones? Fanny tiene razón. Debería estar enfadada. Debería enfadarme aunque sólo sea para mí misma. Pero no puedo. No me sale. Estoy demasiado ocupada autocompadeciéndome para tener tiempo de enfadarme. Estoy demasiado triste, angustiada, con demasiado sentimiento de soledad y de decepción, para enfadarme. Quiero saber de él. Quiero saber que, al menos, tiene razón Fanny en su opinión de que él también siente pero se lo prohibe. Pero no lo tengo claro. No llama. No sé qué hace. Y me muero de ganas por hacerlo yo. Pero no p...

Dolida

¡Qué difíciles son los sentimientos! ¡Cómo se burlan de nosotros! A veces me da por sorprenderme por ello. ¿Cómo es posible que nuestro cuerpo se resienta por lo que vive nuestra mente? Dolor de estómago, angustia en el pecho... No deja de resultarme curioso que se pueda sentir dolor físico por males psicológicos. Así estoy hoy. Y me durará. Un par de días quizás, espero que no mucho más. Anoche lo hice bien. Pero eso no quita que siga doliéndome mucho el pecho. Cuando vi como le daba un pico delante de mí, no pude soportarlo más. Me tenía que ir. Podía haberme quedado, podía haber luchado un poco como hacía ella cada vez que veía que me acercaba a él. Pero no estoy en esas. No. Lo mejor era irme y dejarle hacer. Es su momento, tiene que disfrutar, pasárselo bien. Y yo no puedo acapararle, porque me sentiría peor que ahora y porque además me arriesgaría a perder a un buen amigo. Pero duele. Duele bastante saber que se acostó con ella, pensar que aún debe estar en su casa y que probable...

Cuando quieres ser un avestruz...

Dicen que el amor mueve el mundo. Si así fuera, los días hoy por hoy, en vez de veinticuatro, tendrían al menos cien horas. El amor está desvirtuado en estos días. Estar enamorado se ha convertido en un síntoma de debilidad, sobre todo para las mujeres que pretenden hacerse valer como personas. Es inevitable. El hecho de que los demás puedan saber que se nos mueve un músculo debajo del pecho, nos hace sentir más vulnerables. Todos nuestros miedos salen a flote y nos sentimos pequeñas y desprotegidas. Nos sentimos observadas y ridículas. Y más aún cuando el destinatario de nuestro enamoramiento es una persona que parece estar muy lejos de nuestro alcance. Así me sentí anoche: pequeña y ridícula. ¿Cómo se me pudo ocurrir proponerle abiertamente al Turichuli (así le llamaré) que se viniera conmigo a casa? Sobre todo sabiendo que su novia le esperaba dormidita en casa. Y lo peor es que no me di cuenta de la tontería que estaba haciendo hasta que me rechazó. Eso me pasa por encapricharme co...