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Mostrando las entradas etiquetadas como Sexo

¿Es una opción?

¿Es Richard una opción? Sí, Richard, mi mejor amigo... El que me ha aguantado tantas y tantas veces mis lloros, mis cambios de humor, mis cambios de vida... ¿Es una opción plantearse una relación con tu mejor amigo? ¿Lo es aún sabiendo que no le amas ni le vas a amar nunca? Dios, no lo sé... El caso es que me he acostado con él. Lo llevo haciendo unas semanas. Y funcionamos medianamente bien en la cama, no hay quejas en ese sentido. No será nunca como era estar en los brazos de Juan, ni por supuesto se acercará siquiera de lejos a lo que era sentirme en los brazos de Alberto... Pero, ¿realmente volveré a sentirme así con alguien? Esta semana, que la he pasado en el pueblo, en mi pueblo, ese que está lleno de recuerdos y de fantasmas, he estado pensando en Alberto, en cómo era cuando me enamoré de él y en cómo soy hoy en día... Y he cambiado tanto desde entonces... Ya hace diez años que le conocí y me enamoré de él... Por aquel entonces yo era una romántica sin remedio, dispuesta a mori...

Decisión y contra-decisión

¿Qué es lo que pasa conmigo? ¿Soy tonta? ¿No escarmiento? ¿O es que soy masoquista? Sí, he vuelto a acostarme con Juan. Pero no ha sido una simple recaída y ya está... No hemos dejado de acostarnos desde que lo dejamos. Cada vez que viene a la ciudad hay una buena excusa para vernos... Tomamos algo y... Y si le digo que no, si alguna vez cojo fuerzas y le digo que no, me llama cuando acaba la juerga con sus amigos, a eso de las seis de la madrugada, y yo, no es que no le diga que no, es que ni siquiera le dejo preguntar y ya le estoy abriendo la puerta y (como dice mi amigo Richard) las piernas... La semana pasada intenté plantarme. Soy muy valiente y muy sensata yo hablando por teléfono. Estaba enfadada porque el domingo pasado habíamos quedado, porque tenía que darme unos papeles para el abogado del sindicato y no apareció. Entonces me dijo que no había quedado conmigo porque me veía muy insistente y que tiene miedo de que yo piense que vamos a volver. Entré en cólera. No le dije nad...

29

Dentro de exactamente ocho días dejaré de ser joven... Al menos eso dicen los del banco, que me retiran la tarjeta joven, la cuenta joven y creo que se disponen a hacerme pagar todos los intereses que, según ellos, debo haberme ahorrado estos años. Y, sabéis qué, aunque me cueste reconocerlo (porque yo siempre voy por ahí de "no me quiero casar" y de "los hombres van y vienen"), lo cierto es que nunca pensé que llegaría sola a los 29 años. O miento. Sí, lo pensé, lo pensé mil veces, pero como uno de esos pensamientos que una tiene en momentos de baja autoestima y cree que jamás va a encontrar a la persona adecuada. Hoy el pensamiento cobra vida, ya que, a no ser que mi príncipe azul (o violeta, o gris, lo mismo me da ya) aparezca a la vuelta de la esquina en menos de una semana, el próximo día 15 se confirmará el mal presagio... No sé si decir que eso me asusta... La verdad es que es una tontería absoluta, el amor llega cuando llega, si es que llega... Creo... Pero,...

¿Estoy somatizando?

Aquí sigo amigos, con mi angustia. Después de estrujarme la cabeza, mirar calendarios, comparar fechas y hacer muchas cábalas, he llegado a la conclusión de que la menstruación no me toca hasta mediados o finales de esta semana (si no me equivoco...). Así que, por ese lado, supongo que debería estar más tranquila y pensar que me estoy obsesionando porque hacía mucho que no cometía una locura y porque últimamente para mí cualquier cosa es motivo de estrés. Sin embargo, aunque eso sea lo que me dice la cabeza, el cuerpo y las sensaciones me dicen otra muy distinta. Vamos, me lanzan un mensaje en letras gigantes que va a hacer que me estalle la cabeza: ESTÁS EMBARAZADA!!! Los pechos se me han relajado un poco y ya parece que no están tan hinchados. Sin embargo han empezado otros síntomas extraños. Empezaré por el principio y de forma cronológica. El domingo día 19 de agosto me acosté con Juan como ya os conté. El martes comencé a sentir los pechos hinchados y los pezones muy muy duros y s...

La incertidumbre...

¿Síntomas de embarazo? Aumento de tamaño mamario - Sí. Y me duelen los pezones cuando me rozo con algo. Cansancio y sueño - Sí. Aunque también es verdad que duermo poco... Pequeño sangrado vaginal - No, eso no. Náuseas y vómitos - No. Pero yo rara vez he vomitado en mi vida... Mayor percepción de olores - Uff, sí. Y tanto... Los últimos días cuando he llegado a la oficina he tenido que cerrar la ventana porque el olor de la comida de los vecinos (que siempre se nota en ese zulo que tengo por oficina) me estaba provocando un asco increíble. Cuando lo comenté, los compañeros me miraron con cara de loca... Apetencia o repulsión de ciertos alimentos - Sí. Sobre todo repulsión. Casi todo lo que me ofrecen o veo para comer, me da asco... Disminución de la tensión arterial - Creo que sí. Cuando se me baja la tensión suelo ver puntitos de colores por todos lados y ya me ha pasado dos veces esta semana. Mareos y desmayos - Sí, dos o tres veces al día me mareo. Desmayos no. Aumento de la ...

Opción 3. Error.

Me muero de ganas de llorar... Aquí estoy, en el trabajo, intentando hacer cosas decentes, intentando concentrarme y dejar escondida en la memoria la noche pasada... Pero no puedo. Me siento tan poca cosa. Me siento tan sola, tan decepcionada... Sí, Juan estuvo anoche en casa. Vino, supuestemente, a traerme mis cosas (aunque, casualmente, se olvidó de las llaves). Trajo cervezas y patatas... No debí aceptar tomar unas cevezas con él, ni ver series como solíamos hacer. Sabía cómo podía acabar la cosa y no me equivoqué. Pero soy tan ingenua, tan imbécil, que cuando la cosa empezó a ponerse tierna estaba convencida de que si él seguía adelante es porque sí está enamorado de mí. Había tres opciones: 1. Que parara, porque no está enamorado de mí y según dice no quiere hacerme daño. 2. Que siguiera y nos diéramos una segunda oportunidad. 3. Que siguiera y al acabar dijera "esto ha sido un error". La última es la que veía menos probable. No le creía capaz de algo así. Sin embargo, f...

Época de incertidumbres y temores varios...

Creo que estoy viviendo uno de los momentos de mayor incertidumbre de toda mi vida. Es curioso, con la cantidad de cosas que me han pasado en la vida, ¿no? En los últimos ocho años he vivido en cinco ciudades diferentes de toda España. He trabajado en cervecerías, pubs, restaurantes, hamburgueserías… He sido acomodadora en un cine, he vendido seguros, he vendido máquinas para pulir el suelo (bueno, lo intenté, pero no vendí ni una)… Todo eso para llegar a ser quien soy. Todo eso para poderme pagar los estudios y terminar, al fin, trabajando con todos los derechos en la profesión que ha sido mi sueño desde que me acerqué a ella hace hoy ocho años. En ella he pasado por toda clase de empresas, de departamentos, de jefes, de compañeros. Hasta que, por fin, llegué aquí, a esta empresa. Y hasta hace a penas unos meses no podía creerme la suerte que tenía. Unos compañeros formidables que han acabado convirtiéndose en amigos. Unos jefes que jamás pensé que podrían existir, a los que me he dad...

Lo de siempre...

[15:17:37] Judi dice:si consigo entradas para el concierto tu quieres venir? [15:17:13] Juan dice:no lo sé lo siento [15:17:22] Juan dice:no es por ser borde es que no lo sé [15:17:37] Judi dice:bueno, yo he pedido dos [15:17:51] Judi dice:si me las consiguen te aviso y si quieres venir bien y si no se lo digo a Fanny [15:17:58] Juan dice:oks [15:18:00] Juan dice:gracias [15:18:18] Judi dice:nada [15:18:55] Judi dice:una pregunta Juan... ummm... estoy siendo muy... no sé... pesada o algo... ? [15:52:41] Judi dice:ok... el silencio es suficiente respuesta..... [15:53:08] Juan dice:perdona es que estaba en plena inspiración y se me pasó la pregunta [19:14:19] Judi dice:sí, pero al final no contestaste......... :S [19:32:59] Juan dice:Judi, esto lo quiero hablar contigo... pero no quiero a que te acostumbres mucho a mí [19:33:15] Judi dice:lo venía viendo [19:33:17] Judi dice:tranquilo [19:33:20] Judi dice:lo intento Pero, no, no lo entiedo... Y ya empiezo a estar harta de esto... ¿Sabéis...

Incomunicación

Anoche no llamó. Y hoy, a penas nos ha dado tiempo de darnos un beso en la mejilla. Ni siquiera ha encendido el Skype. Está ahí colgado del teléfono y es imposible hablar con él. Y yo me tengo que ir enseguida. Me va a tocar irme al aeropuerto por el asunto del accidente. Y, por lo tanto, no me va a dar tiempo de ir al supermercado a comprar las cosas para la cena de esta noche... Dios... ¡Qué mal está empezando el día!

Bienvenida?

Esto es una bienvenida y lo demás son tonterías, sí señor. Llegué ayer a la ciudad de nuevo. Me apresuré a llegar ayer y no hoy, a pesar de que no trabajo hasta mañana, para asistir a la fiesta que habían organizado los compañeros en la finca de Miriam, en su pueblo. El motivo de la fiesta: que la empresa se va a la mierda. Estaba ilusionada con ver a todos de nuevo, bueno a todos los que no están aún de vacaciones. Juan no estaría entre ellos, pero sí TS y, la verdad, quería ver su reacción al verme y valorar la mía. Lo que no me podía imaginar es que me lo iba a encontrar allí con su maravillosa rubita de ojos azules. Allí estaban los dos, cogiditos de la mano y haciéndose carantoñas durante toda la fiesta. Vomitivo. Y encima él intentando hablar conmigo como si tal cosa, preguntándome que qué tal Portugal y demás chorradas. Tuve que morderme la lengua para no mandarle a la mierda. La fiesta no estuvo mal. Bebí bastante, eso sí, y hoy tengo un resacón de narices. A punto estuve...

Cadena a los impulsos

TS volvió a llamar anoche. A las cinco de la mañana. Juan estaba en la cama. Llegó cansado y le dije que se acostara a dormir, que casi no lo había hecho. Mientras, yo me había quedado escribiendo un rato. Entonces escuché una perdida en el móvil. Era él. Le llamé. Me dijo que acababa de llegar a casa, que qué hacía aún despierta y empezó a zorronear como suele. "¿Qué quieres, que vaya?". "¿Te apetece?". "Qué cabrón eres". "¿Por qué?". "¿Todavía lo preguntas?". "Tienes razón, olvídalo, lo siento". "¿A ti te apetece?". "La verdad es que sí". "Hoy no puede ser". "¿No puede ser?". "No, hoy no". "¿Y por qué hoy en concreto?". "Tengo visita". "Ay, dios, vale, lo siento". "No, no pasa nada. Es Fanny. Está dormida", mentí. Y no, no sé por qué mentí. "¿Entonces ya no te veo antes de que te vayas?". "Quedamos en que te llamaba cuand...

Relax

¡Ay, qué relax! Tengo la casa hecha un desastre, pero me da igual. Son las doce y media de la noche y me acabo de despertar... ¡Qué maravilla! Cómo necesitaba un día así... Eso sí, me las voy a ver crudas para dejar este apartamento en condiciones antes del domingo, como era mi intención, para irme a mi pueblo. Pero, como se suele decir en estos casos, que me quiten lo bailao . Lo de anoche fue genial, la verdad. Pero os cuento desde el principio. Ayer (el jueves), tras tirarme todo el día vagueando, conseguí finalmente decidirme a arreglarme para salir de casa. Pasé por la oficina de mi contacto para recoger unos documentos y luego me fui a la oficina, a dejar cerrado el tema antes de irnos todos a cenar como habíamos quedado. Cuando llegué TS ya se había ido, como la mayoría. Juan me contó que finalmente sólo íbamos a ser seis: Nora, Arón, Lidia, TS, él y yo. Se habían rajado Miriam, Fito, Yovanka y Aitor. Pero a los pocos minutos de estar en la oficina me llamó TS. Yo estaba a punto...

Vacaciones

Primer día de vacaciones... ¡Qué gusto! Son casi las cuatro de la tarde y me acabo de levantar. ¡Cómo lo necesitaba! Eso sí, me he levantado aún molida, supongo que porque me he tirado toda la noche nadando entre un sueño extraño y angustioso. No tiene sentido alguno, en principio. No aparecía yo, ni nadie. Eran simplemente imágenes que se superponían, como trozos de fotografías digitales o de gifts en movimiento, más bien, que mostraban pedazos de mar que trataban de encajar para formar un mar entero en movimiento. Yo trataba de encajarlas, pero mentalmente o algo así. Al final del sueño casi lo había logrado y las olas fluían de forma homogénea, excepto por dos trozos. Había una banda de imagen vertical a la derecha que era de otro color y fluía en otra dirección y, junto a esta, un cuadrado pequeño en la parte inferior, a su izquierda, que también era de otro color y fluía hacia arriba. Justo antes de despertarme casi había logrado encajar la banda de la derecha, pero quedaba el cua...

Agotada

Sólo puedo pensar en lo mismo: vacaciones, vacaciones, vacaciones... Estoy agotada. Necesito desconectar de todo esto... Hoy ha sido un día bastante agotador. No sé si por el día en sí o porque mi cuerpo y mi mente piden a gritos un descanso. TS ha vuelto a las andadas. A ese tirar la piedra y esconder la mano que tanto me asusta y me atrae al mismo tiempo. Sin embargo, creo que estoy demasiado cansada hasta para preocuparme por sus juegos del ratón y el gato. No han faltado a lo largo del día el par de sutiles comentarios insinuando que aún existe atracción entre nosotros. "Si tienes hambre tú sabes que siempre puedes tirar de las fresas" o algo así dijo en un momento dado, y varios comentarios por el estilo cayeron entre cigarro y cigarro. Luego, en otro momento, dijo que yo había "roto la ley del silencio", haciendo alusión a que le haya contado lo nuestro a Fanny y a Vicente. Luego, en medio de un extraño galimatías incomprensible creo haberle entendido algo así...

Maratón de locuras

Vaya días... Llevo desde el miércoles sin escribir, porque mi vida ha sido absolutamente maratoniana desde entonces. Maratoniana y confusa, tanto como mi pequeña cabecita. A veces creo que sigo siendo una niña jugando a ser mayor, como cuando de pequeña me sentaba en la oficina de mi padre y hacía como que cogía el teléfono y tomaba notas en la agenda. Igual de inmadura e igual de ingenua y alocada me veo en estos momentos. Pero bueno, empezaré por el jueves, ¿no? ♠ Jueves, una confesión a destiempo y un reencuentro inesperado. Habíamos quedado, supuestamente, todos los de la oficina para salir esa noche, aprovechando que el festival de jazz estaba en el centro y que había sido el cumpleaños de TS como excusas. Desde por la mañana empezó TS a darme la barrila con si iba o no iba a salir. Y yo venga a darle largas. "No sé, ya veré, depende". "Pero ¿de qué depende?". "De cosas". "¿Qué cosas?". "Bueno, que ya veré, tú ve diciéndome quién va y y...

Mal rollito, un día duro y alguna llamada inesperada

Dios, qué cansada estoy. Acabo de llegar a casa destrozada. Entre lo poco que dormí anoche y el tute de día que llevo, no tengo ganas más que de dormir cuarenta horas seguidas. Era lo que pensaba hacer al llegar a casa, pero antes tenía que escribir cómo va la situación con TS. "¿Por qué no te viniste anoche'", me preguntó en un momento en que bajamos fumar un piti. Yo no le contesté, lo miré con cara de "¿todavía lo preguntas?". "Judi, tía, ¿por qué?". "Porque no, TS, no pintaba nada, además tú no me invitaste a ir". "Bueno, pero Nora me dijo que te ibas a apuntar". "Sï, iba, pero luego decidí que no". "¿Por qué?". "Porque no, TS, no me cuadraba la gente que había y pasé, me fui a cenar al Mil y Una Noches". "¿Con quién?". "¿Qué más te da?". "No entiendo por qué no me lo cuentas". "Pues porque no tengo por qué contarte mi vida, TS, es personal". "Vaya, eso e...

La decisión de la noche

Al final ayer estuve a punto de ir a tomarme esa cerveza con Nora y TS. Cuando vi que Nora se iba, le pregunté si iba a tomarse algo y me contestó que sí, que me avisaba dónde. Al rato lo hizo, una terraza en el paseo marítimo. Cuando acabé me fui andando con mi compañero de sección que iba en aquella dirección. Por cierto, que Aitor, mi compañero de sección, es el compañero de piso de la rubita con ojos azules e íntimo amigo de Charly, el mejor amigo de TS. Aquí todos estamos relacionados... Cuando iba de camino un pensamiento me cruzó la cabeza, "¿estará ella?". Y llamé. Primero a TS, que no lo cogió. Luego a Nora. "¡Ey, Judi, ¿te vienes?". "Iba de camin, pero ¿con quién estáis?. "Pues está TS, Charly, la rubita de ojos azules y más peña". "Aum. Pues no sé, creo que me voy a casa, tía, estoy cansada". Y pasé de ir. Menos mal que llamé, la verdad. Así que, me di media vuelta y regresé hacia la oficina. No sabía muy bien qué hacer. Lo último...

Repetimos...

Juan volvió dormir en casa anoche. Me llamó sobre la una y media de la madrugada. Ya estaba en la cama, después de mosquearme con Nora por la pirula que hizo al pasar de llamarme, probablemente por su afán de ser siempre el centro de atención y que no le robara las posibilidades de que Fanjul le bailara el agua. Juan se fue a cenar con ellos y, como sospechada, la llamada perdida en mi movil era suya. Pero al meterse en el restaurante se quedó sin bateria. Cuando acabaron de cenar me llamó, insistiendo para que saliera. Le dije que no en varias ocasiones hasta que le invité a venir a casa, en vista de que el muchacho no quería irse a la suya por lo que parecía. De nuevo estuvimos tomando copas hasta bastante tarde, hablando de tonterías, viendo fotos antiguas de la empresa, de mis anteriores trabajos, viendo páginas web con la conexión a través del móvil. Al rato volvió a lanzarse sobre mí y... Bueno, supongo que os imagináis el resto. Señor, qué potencia tiene este chico. Me tuvo hora...