Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de julio, 2008

Compatibilidad vs. incompatibilidad... de caracteres

En un intercambio de SMSs ayer: YO: Antes me dijiste que querías hablar conmigo y ni te pregunté de qué, si necesitas algo llámame. TS: Na niña, te cuento al volver que es una movida muy íntima y personal. Besos. YO: No estoy yo muy por la labor de tratar ese tipo de asuntos contigo. Ya veremos a la vuelta en cualquier caso. Llámame si necesitas algo de trabajo. Ésa fue la última y única conversación que he tenido con él desde lo último que escribí en este blog. Estaba en casa de mi tía y me quedé sin batería en el móvil mientras hablaba con mi compi Aitor. Así que cambié la tarjeta al teléfono de mi tía para poder continuar la conversación, pero resulta que el número de Aitor lo tenía guardado en el móvil y no en la tarjeta y el único que tenía en la agenda de la sim a quien se lo podía pedir era precisamente TS. Así que le llamé para pedirle el número. Cuando cogió el teléfono parecía nervioso. "Hola". "Hola". "¿Cómo estás? Justo te iba a llamar porque querí

El motivo... y algo más...

Son las dos y media de la madrugada del martes al miércoles, estoy en mi habitación en casa de mi madre y acabo de colgar el teléfono después de hablar con Juan durante más de dos horas. ¿Qué ha pasado desde la última vez que escribí hasta ahora? Poco y mucho. Nada y todo, quizás. Dos o tres horas después de terminar de redactar mi último post sonó el teléfono. Era Juan. Me preguntaba que dónde estaba porque quería seguir de fiesta y pensaba que yo aún estaba por ahí. Le dije que estaba en casa. "¿Te pasa algo?". "Sí". "¿Qué te pasa? ¿Estás bien?". "No". "Judi, ¿qué te pasa?". "Demasiadas cosas, Juan, para explicártelas... Resumamoslo en que he tenido un accidente de coche en el que no ha pasado nada, pero que podía haber pasado y que me he acojonado". "¿Un accidente de coche?". "Sí, Juan, cuando me viste ¿no te diste cuenta de que era mi coche?". "Pues, no". "Pues lo era". "Pero no

La señal

No sé si el destino existe, ni si existen las señales o los avisos del destino. Pero si existen lo de esta noche, sin duda, lo ha sido. Una señal enorme con luces de neón que reza en grande un mensaje muy claro: PARA. Primero, la romería, y aquel sentimiento de inferioridad, de verme en un lugar en el que no pinto nada y en el que no me apetece estar, con la única cosa en la cabeza de: “en cuanto esto acabe llamo a TS”. Luego su indiferencia al teléfono. Luego, el sentimiento de soledad y de “¿qué hago yo aquí?”. Y cogí el coche, con todo lo que había bebido, y me volví a la ciudad. Pero, en vez de irme a casa a dormir y olvidar, que es siempre la mejor terapia, decidí salir. Y decidí hacerlo con Eusebio y su mujer. Y ya sabía desde que iba saliendo que iba a volver a caer en el desastre. Y lo hice. Me tomé la primera raya de coca. Y ya sabía que esta vez no iba a ser como las caídas anteriores. Lo sabía y aún así no paré. Sabía que esta vez no iba a ser una y me olvidar

Cadena a los impulsos

TS volvió a llamar anoche. A las cinco de la mañana. Juan estaba en la cama. Llegó cansado y le dije que se acostara a dormir, que casi no lo había hecho. Mientras, yo me había quedado escribiendo un rato. Entonces escuché una perdida en el móvil. Era él. Le llamé. Me dijo que acababa de llegar a casa, que qué hacía aún despierta y empezó a zorronear como suele. "¿Qué quieres, que vaya?". "¿Te apetece?". "Qué cabrón eres". "¿Por qué?". "¿Todavía lo preguntas?". "Tienes razón, olvídalo, lo siento". "¿A ti te apetece?". "La verdad es que sí". "Hoy no puede ser". "¿No puede ser?". "No, hoy no". "¿Y por qué hoy en concreto?". "Tengo visita". "Ay, dios, vale, lo siento". "No, no pasa nada. Es Fanny. Está dormida", mentí. Y no, no sé por qué mentí. "¿Entonces ya no te veo antes de que te vayas?". "Quedamos en que te llamaba cuand

Relax

¡Ay, qué relax! Tengo la casa hecha un desastre, pero me da igual. Son las doce y media de la noche y me acabo de despertar... ¡Qué maravilla! Cómo necesitaba un día así... Eso sí, me las voy a ver crudas para dejar este apartamento en condiciones antes del domingo, como era mi intención, para irme a mi pueblo. Pero, como se suele decir en estos casos, que me quiten lo bailao . Lo de anoche fue genial, la verdad. Pero os cuento desde el principio. Ayer (el jueves), tras tirarme todo el día vagueando, conseguí finalmente decidirme a arreglarme para salir de casa. Pasé por la oficina de mi contacto para recoger unos documentos y luego me fui a la oficina, a dejar cerrado el tema antes de irnos todos a cenar como habíamos quedado. Cuando llegué TS ya se había ido, como la mayoría. Juan me contó que finalmente sólo íbamos a ser seis: Nora, Arón, Lidia, TS, él y yo. Se habían rajado Miriam, Fito, Yovanka y Aitor. Pero a los pocos minutos de estar en la oficina me llamó TS. Yo estaba a punto

Vacaciones

Primer día de vacaciones... ¡Qué gusto! Son casi las cuatro de la tarde y me acabo de levantar. ¡Cómo lo necesitaba! Eso sí, me he levantado aún molida, supongo que porque me he tirado toda la noche nadando entre un sueño extraño y angustioso. No tiene sentido alguno, en principio. No aparecía yo, ni nadie. Eran simplemente imágenes que se superponían, como trozos de fotografías digitales o de gifts en movimiento, más bien, que mostraban pedazos de mar que trataban de encajar para formar un mar entero en movimiento. Yo trataba de encajarlas, pero mentalmente o algo así. Al final del sueño casi lo había logrado y las olas fluían de forma homogénea, excepto por dos trozos. Había una banda de imagen vertical a la derecha que era de otro color y fluía en otra dirección y, junto a esta, un cuadrado pequeño en la parte inferior, a su izquierda, que también era de otro color y fluía hacia arriba. Justo antes de despertarme casi había logrado encajar la banda de la derecha, pero quedaba el cua

Agotada

Sólo puedo pensar en lo mismo: vacaciones, vacaciones, vacaciones... Estoy agotada. Necesito desconectar de todo esto... Hoy ha sido un día bastante agotador. No sé si por el día en sí o porque mi cuerpo y mi mente piden a gritos un descanso. TS ha vuelto a las andadas. A ese tirar la piedra y esconder la mano que tanto me asusta y me atrae al mismo tiempo. Sin embargo, creo que estoy demasiado cansada hasta para preocuparme por sus juegos del ratón y el gato. No han faltado a lo largo del día el par de sutiles comentarios insinuando que aún existe atracción entre nosotros. "Si tienes hambre tú sabes que siempre puedes tirar de las fresas" o algo así dijo en un momento dado, y varios comentarios por el estilo cayeron entre cigarro y cigarro. Luego, en otro momento, dijo que yo había "roto la ley del silencio", haciendo alusión a que le haya contado lo nuestro a Fanny y a Vicente. Luego, en medio de un extraño galimatías incomprensible creo haberle entendido algo así

Maratón de locuras

Vaya días... Llevo desde el miércoles sin escribir, porque mi vida ha sido absolutamente maratoniana desde entonces. Maratoniana y confusa, tanto como mi pequeña cabecita. A veces creo que sigo siendo una niña jugando a ser mayor, como cuando de pequeña me sentaba en la oficina de mi padre y hacía como que cogía el teléfono y tomaba notas en la agenda. Igual de inmadura e igual de ingenua y alocada me veo en estos momentos. Pero bueno, empezaré por el jueves, ¿no? ♠ Jueves, una confesión a destiempo y un reencuentro inesperado. Habíamos quedado, supuestamente, todos los de la oficina para salir esa noche, aprovechando que el festival de jazz estaba en el centro y que había sido el cumpleaños de TS como excusas. Desde por la mañana empezó TS a darme la barrila con si iba o no iba a salir. Y yo venga a darle largas. "No sé, ya veré, depende". "Pero ¿de qué depende?". "De cosas". "¿Qué cosas?". "Bueno, que ya veré, tú ve diciéndome quién va y y

Mal rollito, un día duro y alguna llamada inesperada

Dios, qué cansada estoy. Acabo de llegar a casa destrozada. Entre lo poco que dormí anoche y el tute de día que llevo, no tengo ganas más que de dormir cuarenta horas seguidas. Era lo que pensaba hacer al llegar a casa, pero antes tenía que escribir cómo va la situación con TS. "¿Por qué no te viniste anoche'", me preguntó en un momento en que bajamos fumar un piti. Yo no le contesté, lo miré con cara de "¿todavía lo preguntas?". "Judi, tía, ¿por qué?". "Porque no, TS, no pintaba nada, además tú no me invitaste a ir". "Bueno, pero Nora me dijo que te ibas a apuntar". "Sï, iba, pero luego decidí que no". "¿Por qué?". "Porque no, TS, no me cuadraba la gente que había y pasé, me fui a cenar al Mil y Una Noches". "¿Con quién?". "¿Qué más te da?". "No entiendo por qué no me lo cuentas". "Pues porque no tengo por qué contarte mi vida, TS, es personal". "Vaya, eso e

La decisión de la noche

Al final ayer estuve a punto de ir a tomarme esa cerveza con Nora y TS. Cuando vi que Nora se iba, le pregunté si iba a tomarse algo y me contestó que sí, que me avisaba dónde. Al rato lo hizo, una terraza en el paseo marítimo. Cuando acabé me fui andando con mi compañero de sección que iba en aquella dirección. Por cierto, que Aitor, mi compañero de sección, es el compañero de piso de la rubita con ojos azules e íntimo amigo de Charly, el mejor amigo de TS. Aquí todos estamos relacionados... Cuando iba de camino un pensamiento me cruzó la cabeza, "¿estará ella?". Y llamé. Primero a TS, que no lo cogió. Luego a Nora. "¡Ey, Judi, ¿te vienes?". "Iba de camin, pero ¿con quién estáis?. "Pues está TS, Charly, la rubita de ojos azules y más peña". "Aum. Pues no sé, creo que me voy a casa, tía, estoy cansada". Y pasé de ir. Menos mal que llamé, la verdad. Así que, me di media vuelta y regresé hacia la oficina. No sabía muy bien qué hacer. Lo último

Volar

[17:11:44] TS:te sonó el teléfono [17:12:03] YO:gracias Ésa ha sido, prácticamente, toda nuestra conversación hoy. Ya se ha ido. De compras, dijo. Yo tuve que ir a casa porque, al fin, me traían mi nueva cama y cuando volví ya no estaba. Le mandé un mensaje. "Volaste". "Cual ave fénix", me respondió. "Ese no vuela, solo renace. Qué haces hoy? Supongo cual será tu respuesta, pero por si suena la flauta... hace una cerveza luego?", contesté yo. "He quedado con Nora cuando salga para tomar una cerveza. Luego no sé que haré, no lo he pensado". "Con Nora... pues nada, pasadlo bien". No sé por qué me sigo humillando de este modo. A partir del segundo mensaje todo sobró. Como han sobrado tantas otras cosas desde que esta historia comenzó. ¡Qué ganas tengo de irme de vacaciones! Una semana, sólo una semana para que sea yo la que vuele de una vez por todas de esta oficina, de esta ciudad y de todo lo que ambas cosas significan. Necesito descansa

Fin de la historia

Hoy ha sido el cumpleaños de TS. Me tiré toda la mañana organizando a toda la oficina para prepararle una sorpresa. Pusieron dinero casi todos. En el Corte Inglés le compré un bolso de hombre, de cuero negro, un paquete de dos dvds y un cd de Fito y Los Fitipalidis con Andrés Calamaro y el libro 'La importancia de llamarse Ernesto' de Óscar Wilde (por eso de que siempre le digo que parece Óscar Wilde hablando). También le compré una tarta. De fresa, porque es el encargado de traer fresas de su pueblo a toda la oficina. Y le hicimos un cartel con dedicatorias de todos. Las de las chicas bastante subidas de tono, la verdad. Luego, comentándolo por el Skype... [19:13:39] TS:son un halago los comentarios, la verdad [19:14:00] YO:es que estás mu weno..... jajajajaa [19:14:06] YO:con tanta fresa que me comes [19:14:32] TS:me voy a acabar sonrojando! [19:14:37] YO:imposible [19:14:40] YO:estas todo quemado [19:18:42] YO:por cierto, que estás muy guapo coloraito del sol [19:18:44] YO:a

Alivio vs. pena

Acaba de llegar mi amiga la roja. Seguro que sabéis a quien me refiero. Nada, mañana se lo diré a TS para que se quede tranquilo. O no. Mejor no se lo digo, que se moleste en preguntar si quiere. El caso es que, aunque en general es un alivio, no deja de darme pena. Seguro que pensáis que estoy loca. Lo sé. Pero lo cierto es que me apetece mucho ser madre. Sé que no es el momento: mi sueldo y mis gastos no me alcanzarían, mi horario laboral es de todo menos compatible con cualquier tipo de vida familiar y además, con mi madre a cientos de kilómetros de distancia y siendo madre soltera, no tendría ningún tipo de ayuda. Sin embargo, aún así quiero ser madre. Y lo quiero ya. O bueno, ya no, pero sí pronto. En unos meses cumpliré 28 años, la edad tope que me había puesto hace diez para engendrar un hijo. Promesa que ya no cumpliré por lo que se ve. Y es lo mejor, es mejor esperar. Pero no más allá de los 30. Hay gente a la que le parece una estupidez. A mi amiga Fanny, por ejemplo. Ella di

Me hizo ilusión

La verdad es que la mayoría de las veces me conformo con tan poco. Acaba de llamarme Miriam, que está con todos en el concierto camping al que se han ido. Vaya la que tenían montada, era casi imposible escucharles y, por supuesto, no creo que ellos me hayan oído a mí una sola palabra. Vaya fiestón. ¡Qué envidia! Y yo aquí, en casa, viendo capítulos atrasados de Sé lo que hicisteis... Sin embargo, me hizo ilusión que me llamaran. Miriam dijo que me quiere mucho y Fanjul me preguntó que si no pensaba ir, que alguien le había comentado por allí que iba a ir esta noche. Tuvo que ser TS, por la conversación de ayer. Lo raro es que acabé diciéndole que no iba, de hecho me convenció él. No sé, quizás Fanjul entendió mal. A él no le oí, por cierto. O eso creo, porque había mucho jaleo. Conseguí identificar la voz de Nora, la de Fanjul y creo que también andaba por allí Austin. Pero a él no le oí... ¿Estaría? ¿Sabría él que me estaban llamando? ¿Estará con ella? Buff, no, prefiero no pensar en

Repetimos...

Juan volvió dormir en casa anoche. Me llamó sobre la una y media de la madrugada. Ya estaba en la cama, después de mosquearme con Nora por la pirula que hizo al pasar de llamarme, probablemente por su afán de ser siempre el centro de atención y que no le robara las posibilidades de que Fanjul le bailara el agua. Juan se fue a cenar con ellos y, como sospechada, la llamada perdida en mi movil era suya. Pero al meterse en el restaurante se quedó sin bateria. Cuando acabaron de cenar me llamó, insistiendo para que saliera. Le dije que no en varias ocasiones hasta que le invité a venir a casa, en vista de que el muchacho no quería irse a la suya por lo que parecía. De nuevo estuvimos tomando copas hasta bastante tarde, hablando de tonterías, viendo fotos antiguas de la empresa, de mis anteriores trabajos, viendo páginas web con la conexión a través del móvil. Al rato volvió a lanzarse sobre mí y... Bueno, supongo que os imagináis el resto. Señor, qué potencia tiene este chico. Me tuvo hora

"¿A qué se debe esta llamada?"

"¿A qué se debe esta llamada?". Éso es lo que yo me pregunto. Para qué le llamé. No sé. Fue un impulso. Me sentía sola en casa. Me siento sola en casa, de hecho. Llevaba un rato planteándome si salir o no esta noche, a pesar de que, supuestamente había quedado para salir con Fanjul, Nora, Miriam y el resto de compañeros. Digo supuestamente porque pasadas las doce de la noche, dudo mucho que se acuerden de que habían quedado en llamarme cuando acabaran los temas de fin de semana. Total, que le llamé. Cuando fui a darme cuenta estaba dando señal el móvil. Lo cogió. Dudaba de que lo hiciera estando como está a varios cientos de kilómetros con sus amigos. "¿Qué haces?". "Aquí en casa, decidiendo si salir o no, y tú, ¿qué tal el vuelo?". "Bien, acabamos de llegar y estamos en el apartamento de Charly que vamos a salir ahora a cenar algo". "Aum, qué guay, pues yo no sé, me está entrando sueño". "¿Y a qué se debe esta llamada?". Tuve

De desenganches, pillados y otras caídas...

Qué día tan raro. Seguimos diciendo, sin decir nada, mucho más de lo que queremos decir. O eso creo yo. "Entonces, ¿te dieron estas dos semanas para desengancharte de nuestra historia?", me preguntó tomando un café. "¿Desengancharme? Yo no estaba enganchada". "Bueno, seamos realistas, la cosa derivó de un modo bastante extraño". "Sí, pero no por enganche, pero ya no tiene sentido hablar de eso". "Quizás no, pero entiende que en aquel momento no quería hacer daño a Maca" (Maca es su ex). "Maca llegó el domingo". "Y a ti lo que te molestó fue lo del sábado". "Sí, pero ya da igual". "Es que sigo sin entender qué te molestó"... Fue muy largo, pero yo acabé diciéndole algo así como que lo que me había molestado era su inmadurez a la hora de enfrentarse a una conversación conmigo y su escasa valoración de nuestra amistad y él me respondió que soy "una crack" por cómo me tomo las cosas. No sé q

¡Me tiré a Juan!

Dios, estoy muy loca. Lo sé. Salía de la oficina y Juan dijo que también se iba. Le dije bromeando que si me invitaba a cenar y me dijo que sí, que a dónde. Le contesté que a un japonés, pensando que diría que no y me dijo que vale. Y allá que nos fuimos. Cena japonesa con vino blanco y largas conversaciones. Y tras botella y media de vino... "¿Compramos una botella de ron y terminamos la charla en mi casa?" (Sí, soy un pendón). "Hecho". Lo peor es que de camino a casa nos encontramos con mi jefe y nos vió la botella de ron en una bolsa... Ya en casa cayeron un par de copas sentados en el sofá viejo de mi casa nueva. En un momento dado, no sé cómo, acabó sentado en mis rodillas. Y, mientras le contaba mi teoría sobre el color beig de las películas de Woody Allen, se avalanzó sobre mí y me besó. No os imagináis lo raro que es hacer el amor en una cama hinchable... Por la mañana salimos de casa y cada uno tiró por su lado. Hoy, al llegar, TS me preguntó que qué había

Tira y afloja... otra vez

Le suena el teléfono. Sólo un toque. Lo coje y se va a la sala de juntas. Vuelve. [19:11:59] YO: jummmm jajajajajajajaja [19:12:10] TS: jum? [19:12:33] YO: q te vas para llamar... [19:12:35] YO: jajajajajaja Me mira y se sonríe. Le vuelve a sonar. Vuelve a irse. Regresa y cruzamos miradas. [19:13:42] YO: no echabas de menos mi control? [19:13:44] YO: jajajaja [19:13:57] TS: chacho... [19:14:05] TS: sí...se echaba de menos la verdad Diez minutos después, me ve descojonándome frente al teclado. [19:25:47] TS: con quién tonteas? [19:26:01] YO: ahora eres tú el que controla? [19:26:10] TS: sí, con Juan, quizás? (¿Con Juan? Entonces sí se percató ayer de mis tonteos con otros...) [19:26:15] TS: acerté [19:26:17] YO: yo nunca tonteo [19:26:20] YO: con uno sólo... [19:26:22] YO: :-P Sigo escribiéndo y riéndome. [19:28:33] TS: es Juan tu víctima? [19:28:40] YO: no [19:28:45] TS: ya ya [19:28:51] YO: si lo fuera lo diría [19:28:52] YO: pero no Sigo en lo mismo. [19:30:22] TS: no me vas a cotil

Lo hice...

[16:35:49] YO: dónde vas a comer arepas? [16:35:57] TS: comeré arepitas [16:36:05] YO: dnd? [16:36:10] YO: no conozco ningún sitio en la ciudad [16:36:10] TS: comeré arepas [16:36:14] TS: en una casa [16:36:17] YO: ah ok [16:36:28] TS: en la ciudad si que hay sitios, ya iremos algún día [16:36:31] TS: en tu tierra son más tipicas [16:36:32] TS: no? [16:36:36] YO: sip [16:36:39] YO: mogollón [16:36:39] TS: las va a hacer carlitos [16:36:44] YO: aum [16:36:48] YO: ok [16:36:54] TS: guapa y cotilla! [16:37:06] YO: no... es q pensaba invitarte a cenar [16:37:09] YO: xo ya tienes planes [16:37:15] TS: si...el lunes? [16:47:08] YO: preferiría antes, pero cuando tú puedas y sólo si te apetece [16:47:27] TS: me voy de mañana al lunes [16:47:31] TS: por eso propuse el lunes [16:47:34] YO: es cierto [16:47:46] YO: vale, pues sí, si tú quieres [16:48:05] TS: ya vemos, pero a priori parece que puede ser una buena opción [16:48:19] YO: ok ya vemos Qué tonta soy...

Control

Me muero de ganas por pedirle que se venga esta noche a casa. Es una locura, ¿verdad? He estado a punto un par de veces en lo que vamos de día. Pero, gracias al cielo, me he arrepentido todas ellas en el último momento y no lo he hecho. Estoy demasiado sensible y demasiado débil hoy. Tanto que temo acabar cometiendo un grave error, acabar flaqueando e invitándole a cenar en casa. No debo hacerlo. No porque sería peor que viniera para mi recuperación, sino porque aún más grave sería escuchar una negativa por su parte. Una posible negativa que me destrozaría aún más, que me hundiría aún mas en esta sensación de soledad y tristeza en la que me encuentro hoy. Contrólate, Judi, contrólate por dios.

Un día de tristeza

Qué triste estoy. Qué ganas de llorar. Llevo desde anoche con un nudo atrancado en la boca del estómago y una angustia que casi no me deja respirar. ¿Por qué? No lo sé con exactitud. Supongo que por todo y por nada al mismo tiempo. Decepción con el trabajo, con los jefes, con los hombres, con la vida... O que está a punto de venirme la regla, que también influye. La relación con TS se está normalizando ,tal y como suponía, hacia el aspecto profesional. Y no me quejo, mejor tener un buen compañero de trabajo, con el tiempo quizás un amigo, que un amante ocasional que me dé quebraderos de cabeza. ¿Sabéis qué? Es culpa mía. Me he empeñado en ser una mujer que no soy. Me he empeñado en ser frívola, fría, dura, distante. Y no lo soy. Me cuesta aceptarlo, me cuesta reconocer que soy sensiblona, enamoradiza, mimosa. Me cuesta reconocer que necesito mucho del afecto de los demás. Y es muy posible que sea precisamente por eso que no lo recibo. Y luego pasan estas cosas, que me tiro todo el día

Ni se inmuta

No se imuta. Me río con otro, hago chistes subidos de tono con otros como los que antes hacía con él y le excluyo. No lo hago a propósito, yo soy así, pero me fijo en su reacción y ni se inmuta. ¿Tan poco me ha echado de menos? ¿Tan poca huella he dejado en él? ¿Dónde está el TS que me llamaba a las dos de la madrugada para decirme lo bonitas que eran las estrellas en su pueblo? ¿Dónde está el que no paraba de decirme piropos en toda la tarde? Me siento tan poca cosa en este momento...

El agridulce del día a día

Ya estoy de vuelta. De nuevo en esta ciudad grande, caótica y nocturna que tanto he aprendido a amar. Estoy de vuelta y con nueva casa. Señor, lo que cuestan las mudanzas. ¿Y cómo me encuentro? Pues, según. A día 2 de mes no he cobrado. No me va a dar el sueldo para irme de vacaciones este mes a ninguna parte. Estoy muy enfadada con la empresa por esto del cobro y mi jefe se hace el tonto. En definitiva, los agobios económicos no me dejan disfrutar del resto de mi vida. ¿Y qué es el resto de mi vida? Pues, por pensar en positivo, mi nueva y maravillosa casa, que aún no tiene camas y a la que le faltan muchos detalles, pero con la que estoy muy entusiasmada. O mis vacaciones a partir del día 15, durante las que me gustaría aprovechar para ir a ver a mi madre y a mis amigos de siempre, relajarme y disfrutar de mi tierra. Pero también está mi soledad, ésa que se me clava con tristeza en el estómago de cuando en cuando. Le rehuyo, trato de no mirarla a los ojos, pero siempre está al acecho