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Un poco de enfado, por favor

No me concentro. Estoy en la oficina, intentando terminar los temas de fin de semana. Y no me concentro. No se me va de la cabeza. Él, ella... Al conectar el ordenador del trabajo he visto que me contestó por el gtalk al sms que le mandé al móvil. Yo le decía "te desconectaste, ¿qué pasó? ¿se despertó". Su respuesta: "no, sonó el teléfono, pero estaba en la cama". ¿Estaba o está? ¿Estarán aún juntos? ¿Y qué más me da? ¿Por qué me planteo estas cuestiones?

Fanny tiene razón. Debería estar enfadada. Debería enfadarme aunque sólo sea para mí misma. Pero no puedo. No me sale. Estoy demasiado ocupada autocompadeciéndome para tener tiempo de enfadarme. Estoy demasiado triste, angustiada, con demasiado sentimiento de soledad y de decepción, para enfadarme.

Quiero saber de él. Quiero saber que, al menos, tiene razón Fanny en su opinión de que él también siente pero se lo prohibe. Pero no lo tengo claro. No llama. No sé qué hace. Y me muero de ganas por hacerlo yo. Pero no puedo. No debo.

Tendré que verle antes de irme para darle las llaves de mi casa y que pase a echar de comer a mi gata. Al igual hasta se lleva allí a su amiguita la rubita de ojos azules de anoche en estos días en que su ex novia regresa a casa por una temporada. Al igual se lleva a otras. ¿Y qué puedo hacer? Nada. Tragar, callar, asumir, olvidar...

Tengo que olvidar...

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